sábado, 25 de junio de 2011

¿Pesan más los derechos humanos que los intereses políticos?

“¿Hay algún camino para evitar a la humanidad los estragos de la guerra?" Con esta pregunta inició Albert Einstein el intercambio de ideas con Sigmund Freud en 1932 con el fin de encontrar respuesta hacia la prevención de la guerra.

Han pasado 79 años desde entonces y aún nadie ha encontrado respuesta a la pregunta de Einstein. ¿Cuántos conflictos se han sucedido desde entonces? ¿Cuántas muertes, mutilaciones, pérdida, destrucción e injusticias? ¿Cuántos magnates de las finanzas han llenado sus arcas con el negocio armamentista? Los políticos siguen careciendo de táctica dialéctica a la hora de afrontar un debate, sin conseguir llevar a cabo un método de razonamiento desplegado a partir de un precepto, de una norma. Los políticos, como siempre, lo único que conocen y a lo que siempre apelan es a la dialéctica de las armas. Y por más que hoy día se quiera justificar una intervención militar aplicándole términos tan empalagosos como “Odisea al amanecer” “Operación tormenta del desierto” “Operación Libertad Iraquí” “Operación Nuevo Amanecer” “Operación Libertad Duradera” “Operación Amanecer rojo” etc., no deja de ser una guerra que a la postre lo único que acarrea es la destrucción de vidas humanas.

¿Quién está interesado en que siga existiendo guerra en el mundo? ¿De dónde suele surgir el peligro bélico? ¿Quién tiene razón? No me vale ninguna respuesta, me valen sólo los hechos. Y los hechos me indican que mientras los bombardeos están destruyendo miles de vidas humanas la industria bélica está multiplicando las finanzas de los magnates y los dueños de los consorcios ante los que se inclinan reverentemente los dirigentes políticos. Estos son los hechos auténticos y no las palabras mojadas del imperialismo proclamándose amante de la libertad, la democracia y la paz mundial.

Es la primera vez en los últimos cuarenta años que el pueblo de Medio Oriente se ha rebelado para derrocar los regímenes dictatoriales y está intentando decidir su futuro. Millones de árabes y musulmanes a los que el gobierno autocrático desangró y se les hizo caso omiso de las esperanzas y aspiraciones porque fueron privados de voz, ahora por fin parece que la están recuperando. Es por lo mismo que nos encontramos en medio de una serie muy importante de cambios en el Oriente Medio. Egipto lucha por un futuro democrático. Libia experimenta una cruenta guerra civil. Los sirios protestan porque desean respirar nuevos aires de libertad y por otro lado la muerte de Osama Bin Laden le presenta, no sólo a la región sino al mundo entero, nuevas cuestiones y desafíos.

Si durante años los gobiernos de los países occidentales han dado cobertura a esos regímenes, se han aliado con ellos en base a intereses económicos o geopolíticos, y han dejando de lado los derechos humanos y las condiciones de vida de la población, ¿a qué juega ahora la OTAN con ese “Apoyo humanitario”? Sí, de acuerdo, la resolución 1973 de la ONU en la que se basa la actual intervención militar en Libia responde teóricamente al objetivo de salvaguardar la integridad de la población civil ante la violenta represión con la que el régimen de Gadafi está respondiendo a las movilizaciones de protesta. Está bien. Pero si a la OTAN sólo le mueve objetivos humanitarios ¿qué decir entonces de la violenta represión que los regímenes de Siria, Yemen o Bahrein están llevando a cabo contra sus poblaciones, así como otros tantos conflictos ignorados como puede ser el de Costa de Marfil, por no hablar de la crisis en Darfur con cientos de miles de muertes en los últimos años y millones de refugiados, uno de los desastres humanitarios más graves de estos tiempo? ¿O qué decir de las armas que durante años se ha estado vendiendo a los países del Norte de África y Oriente Próximo? Por ejemplo, según Amnistía Internacional en 2010 España vendió armas a estos países por un valor de más de 23 millones de Euros. Y si bien es cierto que desde que se iniciaron las revueltas se han tomado importantes medidas, ¿hace falta ser muy inteligente para darse cuenta de que algunas llegan demasiado tarde?... ¡Cuánta hipocresía prima en el campo de las relaciones internaciones!... Está visto que pesan mucho más las relaciones e intereses económicos y políticos que los derechos humanos.

Dicen que los objetivos de esta guerra contra el régimen Muamar el Gadafi son humanitarios. Sin embargo, ¿qué nos han enseñado cada una de las intervenciones occidentales que ha habido en el mundo? Que desde 1945 ninguna de ella se saldó con resultados positivos. Ahí tenemos unos datos recientes: los de Afganistán con 10.000 muertos civiles, e Irak, con más de 100.000 muertos civiles. ¿Acaso anima esto al optimismo?

Según leo en la prensa de hoy 23/06/2011: Los países aliados dudan sobre la legitimidad y el coste de la intervención militar - Los europeos quieren la salida de Gadafi pero no respaldan una misión terrestre.
Cumplidos los tres meses del inicio de la operación contra Muamar el Gadafi,  lanzada el pasado 19 de marzo por Washington, París y Londres  y a punto de cumplirse los tres meses del relevo tomado por la OTAN el 31 del mismo mes, a la operación Protector Unificado le tiemblan las piernas. Errores con víctimas mortales han hecho sonar las alarmas de la credibilidad de la Alianza; algunos socios advierten de que los fondos no son ilimitados en tiempos de crisis; otros anuncian ya retiradas; analistas hay que se cuestionan una campaña lanzada con prisa (y que sobre la marcha se atribuyó un objetivo que trasciende el mandato de Naciones Unidas para poner la continuidad de Gadafi en el punto de mira), y en Estados Unidos se cuestiona hasta la legalidad de la operación.  El País.com

¿Es que se dan cuenta ahora de que esta guerra ni es justa ni moral y que como se mostró anteriormente, podría incluso ser ilegal? ¿Se dan cuenta, igualmente ahora, de que las vías violentas utilizadas en este mal llamado “Apoyo humanitario” está suponiendo como era de esperar consecuencias nefastas para la población civil?...  ¡Qué barbaridad!

                                                                      Maite García Romero

martes, 24 de mayo de 2011

"EL MAYO DEL 2011"


Desde distintos medios y partidos políticos se ha tratado de tergiversar y restar importancia a este movimiento de ciudadanos indignados que desde el 15 de mayo, y de forma ejemplar, han llenado y siguen llenando foros y plazas exigiendo a los políticos medidas que la mayoría, no solamente son razonables, sino de puro sentido común.
Copio información que acabo de recibir hoy, por si fuera de interés:



PRIMERAS PROPUESTAS DE “DEMOCRACIA REAL YA”

Estas son algunas de las medidas que, en cuanto ciudadanos, consideramos esenciales para la regeneración de nuestro sistema político y económico.

1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:

• Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos.
• Sanciones específicas por dejación de funciones.
• Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones.
• Equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias   indispensables para el ejercicio de sus funciones.
• Eliminación de la inmunidad asociada al cargo.
• Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.
• Publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos.
• Reducción de los cargos de libre designación. 

2. CONTRA EL DESEMPLEO:

• Reparto del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%).
• Jubilación a los 65 y ningún aumento de la edad de jubilación hasta acabar con el desempleo juvenil.
• Bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal.
• Seguridad en el empleo: imposibilidad de despidos colectivos o por causas objetivas en las grandes   empresas mientras haya beneficios, fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos.
• Restablecimiento del subsidio de 426€ para todos los parados de larga duración.

3. DERECHO A LA VIVIENDA:

• Expropiación por el Estado de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido.
• Ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos.
• Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

4. SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD:

• Supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos.
• Contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera.
• Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo.
• Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados.
• Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia.
• Transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible: restablecimiento de los trenes que se están sustituyendo por el AVE con los precios originarios, abaratamiento de los abonos de transporte, restricción del tráfico rodado privado en el centro de las ciudades, construcción de carriles bici.
• Recursos sociales locales: aplicación efectiva de la Ley de Dependencia, redes de cuidadores locales municipales, servicios locales de mediación y tutelaje.

5. CONTROL DE LAS ENTIDADES BANCARIAS:

• Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.
• Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión.
• Devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado.
• Prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales.
• Regulación de sanciones a los movimientos especulativos y a la mala praxis bancaria.

6. FISCALIDAD:

• Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias.
.Eliminación de las SICAV.
• Recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.
• Control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales.
• Promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin).

7. LIBERTADES CIUDADANAS Y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA:

• No al control de internet. Abolición de la Ley Sinde.
• Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación.
• Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos.
• Referéndums obligatorios para toda introducción de medidas dictadas desde la Unión Europea.
• Modificación de la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.
• Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.
• Establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos.

8. REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR

martes, 26 de abril de 2011

¿HAN ROTO EL PACTO ANTITERRORISTA?

El comportamiento que muestra actualmente el Partido Popular no está ejemplificando honestamente, que se diga, el proceso de la lucha antiterrorista que lejos de ser un fin en sí, lo que está persiguiendo es el éxito en las urnas. Ante tanta manipulación política, oportunismo y mentiras, está la evidencia del hundimiento de los ideales y la decadencia moral a la que han llegado algunos políticos. Creo que todo tiene un límite. No se puede seguir utilizando la política antiterrorista con fines meramente electorales ni se puede confundir a la sociedad de manera tan burda manipulando la información y menos utilizar a las víctimas con fines partidistas. No todo vale para ganar unas elecciones. Las declaraciones que se viene haciendo comparando al Ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba con el etarra Troitiño, me parece de lo más innoble cuando es más que sabido que es el ministro del Interior que más éxito ha logrado en la lucha contra el terrorismo en nuestro país.

El pasado año hablaba el ex ministro Mayor Oreja de "políticos sin catadura moral". "Políticos a los que lo mismo les da mentir, si la mentira sirve a sus objetivos". A veces criticamos el comportamiento de los demás y no somos conscientes del nuestro. Porque ¿qué pensar entonces de las inagotables y resentidas declaraciones qué él hace? De la sarta de injurias e insidias afirmando que “el mundo de ETA estará en los ayuntamientos del País Vasco porque es una condición necesaria para que ese proceso pactado entre el Gobierno y ETA se consolide”. Y no conforme con esto, añade que la decisión del Tribunal Supremo de impedir la legalización de Sortu es “una escenificación” y una “teatralización”. ¿Puede caber más despropósito en una declaración política?

Ahora, cuando al parecer ETA está más débil que nunca y más esperanzados podemos estar por el fin del terrorismo, más oscuro y tétrico lo presenta el PP. ¿No da la sensación de que algunos viven mejor compadeciéndose de las víctimas que evitando que haya más? Situar en el centro del debate el caso Faisán, cuestionándose políticamente como acto criminal lo que fue un proceso de paz fallido, es traslimitarse. El magistrado de la Audiencia Nacional José Ricardo de Prada sostiene que la "finalidad última" de los delitos terroristas es política y, por tanto, es en ese plano, en el de la "negociación política", en el que se encuentra legitimado un Gobierno para desarrollar "acciones" tendentes a "la pacificación y el fin de la lacra del terrorismo". De hecho, argumenta el juez, el Ejecutivo cumple así con su "obligación". Sobre la Policía, tampoco vacila: "No actuaban autónomamente, sino en cumplimiento de sus obligaciones profesionales".

Es curioso que cuando en el año 2002 Josu Ternera quedó en libertad, el entonces ministro del Interior, Mariano Rajoy, aseguró que el Gobierno había actuado con "absoluta diligencia" y que no podía vigilar a una persona libre sin autorización judicial. Y ahora, nueve años después, el PP critica al Gobierno socialista por no haber actuado con dicha diligencia en el caso de Antonio Troitiño. En tiempo en que ETA estaba fuerte y activa, los mismos políticos del PP excarcelaron presos, estimularon la vuelta de exiliados etarras sin anunciarlo públicamente, y ahora precisamente que no gobiernan y que ETA parece poner fin a su existencia, exigen la máxima dureza para los presos etarras de manera ostentosa y pública. ¿Por qué esa encarnizada oposición usando a ETA para crispar a los ciudadanos y dirigirlos en contra del Gobierno? Por supuesto que no hay ninguna política antiterrorista en la que no haya ningún error, y que creo que debería haberse puesto medidas preventivas, lo mismo en el caso de Antonio Troitiño como en el de Josu Ternera, pero de eso a proclamar que este Gobierno esté pactando con una banda terrorista con miras a beneficiarse en las próximas elecciones es, como mínimo, violencia interpretativa.

Y de nuevo me surge otra pregunta: ¿Será que los políticos han roto el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, que fue firmado por el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español el 8 de diciembre de 2000? ¿Será que han olvidado que el objetivo principal de dicho Acuerdo era fomentar la unidad entre populares y socialistas en la lucha contra el terrorismo. Y la afirmación públicamente que de la violencia terrorista no se extraerá, en ningún caso, ventaja o rédito político alguno?

La banda terrorista ETA ha provocado verdaderas matanzas. Sus objetivos han sido amplios, incluyendo a militares, policías, políticos, periodistas, empresarios, etc. Hasta hoy ha causado más de 800 víctimas mortales. Y aunque al parecer está más débil que nunca, según los mandos de la lucha antiterrorista franceses y españoles, no termina de agonizar. Por lo cual, exigimos a nuestra clase política más adhesión a los valores éticos de honestidad en la lucha antiterrorista, y sobre todo, que la máxima prioridad no sea otra que el fin definitivo de ETA.

                                                     Maite García Romero


martes, 15 de marzo de 2011

LA HIPOCRESÍA ELEVADA A LA PRIMERA POTENCIA

Michael Ramírez
Un informe difundido por Intermón Oxfam el pasado 10 de febrero, analiza y denuncia la vinculación creciente de la ayuda humanitaria que hacen los llamados países “donantes” a sus propios intereses militares. Esa ayuda al desarrollo que dicen hacer los países del primer mundo se convierte en un arma política y en un instrumento geopolítico de primer orden, ya que sólo retóricamente está relacionado con la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la pobreza. El citado informe señala que el 40% de la ayuda oficial de los países occidentales y del primer mundo, desde el 2001 hasta la fecha, se ha destinado a Afganistán y a Irak donde de sobra es conocida la invasión y acciones de injerencia que hay emprendida. Esto evidencia la hipocresía, la astucia y el cinismo de los Estados. La mayor parte de la Ayuda Oficial al Desarrollo se sigue utilizando, como siempre, con fines egoístas. La ayuda al desarrollo no es más que la continuación de la guerra por otros medios, no la construcción de la paz ni muchísimo menos.

El 05/03/2010 el líder británico Gordon Brown se presentó ante la comisión que investiga la guerra de Irak alardeando de que en ningún momento se intentó poner cortapisas económicas a la guerra de Irak ni se descartó una acción militar por cuestiones de costo ni fue rechazado por lo mismo ningún caso de requerimiento operativo urgente. El costo financiero de la criminal invasión de Irak ha sido estimado en más de 4.500 millones de libras esterlinas (9 mil millones de dólares) para el Reino Unido, y más de 845.000 millones de dólares para Estados Unidos, con el coste total para la economía de éste último, estimada de 3 a 5 billones de dólares. Ante estas cifras que producen vértigo, se hallan estas otras que producen terror: casi mil millones de personas están mal alimentadas en este planeta, de las cuales 37.000 fallecen diariamente y diez niños mueren de hambre cada minuto según la FAO.

Si el derecho a la alimentación es el derecho humano más cínicamente violado actualmente, si la crisis financiera ha llevado a los países ricos a reducir de 6 a 3,2 billones de dólares los capitales que antes se destinaban a sostener el Programa Mundial de Alimentos, si los 16 países de la zona euro le han dado 1,7 billones de dólares a los bancos en vez de aportarlos al PMA, y si una parte del mundo carece de los derechos humanos más básicos y la otra parte carece del más básico sentido común, ¿en qué patológico y trastornado mundo estamos viviendo? ¿Será que a los países desarrollados no les interesa que el tercer mundo salga de la miseria para así no tener que pagar un precio mucho mayor por sus recursos naturales? ¿Para así controlar más eficazmente las redes de su política interior, evitando la amenaza de una nueva potencia como está sucediendo con China e Irán?

El caso es que no se avanzará en la lucha contra la pobreza, la corrupción, la criminalidad, etc., mientras los Estados no aborden las violaciones de derechos humanos ni profundicen en la rendición de cuentas. Si ante tales abusos no alzamos la voz ni actuamos en defensa de los más desamparados, abogando por la universalidad de los derechos humanos, ¿cómo podemos pretender alcanzar un mundo mejor?


                                                             Maite García Romero

lunes, 24 de enero de 2011

¿LA POLÍTICA AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN?

Borges     
Existe tal nivel de crispación política, que cada día resulta más irrespirable este ambiente tóxico que nos está dominando. Se supone que unas personas que han decidido desempeñar un cargo político deberían tener la suficiente sensatez como para procurar un equilibrio entre el espacio del acuerdo y el de la discrepancia y no estar siempre generando violencia con la palabra. La defensa de las posiciones ideológicas expresada con el debido respeto, es lo deseable si lo que se pretende es cumplir con los objetivos marcados para el bien común de la sociedad, trabajando codo a codo con el adversario sin sembrar tanta argucia, tanta sospecha y tanta escaramuza como se viene haciendo cada día. A veces me pregunto: ¿Son en realidad estas personas conscientes de que la crispación política genera un caldo de cultivo idóneo para que los violentos y fanáticos escuden sus acciones? ¿Se plantean como puede llegar a responder un extremista desequilibrados a la bilis que sueltan ciertas bocas? Ahí tenemos lo sucedido en Tucson (Arizona) el pasado día 8 cuando Jared Lee Loughner, un joven de 22 años, ofuscado y violento, disparó a la cabeza de la congresista Giffords, mató a seis personas (entre ellas una niña de nueve años) e hirió a otras 14, en medio de un acto público. Por tanto, ha tenido que ocurrir esta matanza que ha conmocionado al país, para que la clase política y mediática de EEUU se pregunte si no se ha llegado demasiado lejos en la escala de descalificaciones, insultos, y manipulaciones que invaden las ondas (como son los discursos público del movimiento ultraconservador Tea Party, incapaz aún de digerir la llegada a la Casa Blanca del presidente Obama).

Mientras en Arizona la gente intenta superar la tragedia, en España el ambiente político-mediático se caldea ante las acaloradas deducciones que de este suceso hacen los unos, argumentando las ideas políticas del asesino como nazis, y los otros como “liberales”, o lo que es lo mismo, como “progresista”. Insultos, recriminaciones, falacias, y un rosario de “bellas” calificaciones, surgen a través de las ondas acrecentando el nivel de violencia, hasta que el pasado día 16 la crispación política golpea de nuevo y el consejero de Cultura y Turismo de Murcia, Pedro Alberto Cruz, es agredido brutalmente.

El Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, comienzan la investigación de estos hechos deleznables, mientras las soflamas incendiarias acrecientan el clima de animadversión. El día 17 unos encapuchados atacan con pintura la sede de los socialistas valencianos y de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), y días después, un individuo intenta quemar la casa de la alcaldesa socialista del municipio de Turís (Valencia), Pilar Blasco.

El discurso del odio continúa envenenando la democracia y se recrudece durante la convención del PP en Sevilla, cuando Jaime Mayor Oreja le pone la guinda a la tarta diciendo que no es posible seguir en España "abrazados a la cultura de la muerte", que es lo que "ha hecho el PSOE durante los últimos años", en referencia a la ley del aborto.

Ante estas afirmaciones, que me parecen gravísimas, quiero decirle a Jaime Mayor Oreja, que en los ocho años de Gobierno de José María Aznar, siendo él Ministro del Interior, en España ya estábamos “abrazados a la cultura de la muerte”. ¿O es que no se acuerda ya de los 511.429 abortos que se llevaron a cabo sin que se llegara a realizar ninguna campaña de prevención ni sensibilización? Partido Familia y Vida ¿No se acuerda tampoco el señor Mayor Oreja de que el número de abortos se incrementó en un 152% respecto al último año del PSOE y que en ningún momento que yo sepa se oyó ese reclamo del derecho a la vida, ni por parte del Partido Popular ni por parte de la Conferencia Episcopal Española? ¿Cómo se puede tener tanto cinismo? Manifiesto por la vida Y si seguimos hablando de “abrazar la cultura de la muerte” ¿Debería recordarle, también, el apoyo de José María Aznar a la criminal invasión de Irak, cuya cifra de muertos se estima alrededor de 150.000, siendo el 80% de civiles? Y lo más lamentable: al día de hoy José María Aznar no ha sido capaz de mostrar un mínimo gesto de pesar sino que, por el contrario, sigue reiterando su apoyo.

Usted sabe, señor Mayor Oreja, que con esta estrategia de reproches tan mezquinos que está usted llevando a cabo, lo último que pretende es responder a los intereses de los ciudadanos y sí, a los intereses puramente electoralistas, ante la falta de baza política en las próximas elecciones.
 
                                                 Maite García Romero

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jueves, 13 de enero de 2011

VIOLENCIA DE GÉNERO - APOLOGÍAS PONTIFICALES

El 2010 puede decirse que ha sido un año absolutamente negativo en cuanto a la violencia de género. Se cometieron 72 asesinatos de mujeres a mano de sus parejas o ex pareja, dieciséis más que en 2009, según datos del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Hasta hoy me había resistido a escribir sobre este tema que ya traté hace un tiempo, pero las declaraciones que hizo Juan Antonio Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares y responsable del área de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal, el pasado día 2 durante la Misa de Familia, no dejan de girar como aciaga noria en mi cabeza, desde entonces. Sentenciar que la violencia doméstica se da sobre todo en aquellos procesos de separación y divorcio, en aquellos procesos de litigio, "de manera que los matrimonios canónicamente constituidos tienen menos casos de violencia que aquellos que son parejas de hecho o personas que viven inestablemente", ha causado malestar hasta en la propia Iglesia.

En los matrimonios católicos se da y se ha dado tanta violencia, al menos, como en el resto, el maltrato no tiene nada que ver con un modelo concreto de familia. Aparte, los datos del Observatorio no especifican nunca si las mujeres casadas con orden de protección están unidas a sus agresores por la Iglesia o por lo civil porque los organismos en los que las víctimas pueden solicitar las medidas de protección no suelen formular esta pregunta. Y además, que importa si esas mujeres asesinadas eran de otro país, de otra etnia, estaban casadas por la iglesia, por lo civil, fuesen pareja de hecho, del mismo sexo o fuesen solteras o divorciadas ¡por Dios! ¿Es que acaso no eran ante todo seres humanos? Muchas de ellas tenían hijos, tenían padres, hermanos, nietos. Pero todas, monseñor Reig, todas tenían miedo. Por lo cual, déjeme que le diga que seguir apostando por la indisolubilidad del matrimonio, seguir condenando el divorcio a toda costa, es seguir posibilitando el maltrato contra la mujer. La fe no es ningún correctivo que impida la ruptura de un matrimonio, se lo digo yo que estoy en el ruedo, y no dando consejos desde la barrera.

Otra cosa, monseñor, y ya acabo: ¿por qué en vez de condenar tajantemente estos crímenes, sin más, se sirve de ellos para hacer apologías pontificales, cuando no política? Si la Jerarquía católica quiere exaltar el valor de la familia y de la vida para la Iglesia y para una sociedad que quiera mirar al futuro con esperanza, no debería seguir bendiciendo como designio divino la cultura patriarcal en la que se supedita la mujer al varón. Esa desigualdad y el temor, es lo que ha llevado a muchas mujeres a verse obligadas a seguir unidas a un hombre que las maltrataba, por motivos religiosos o porque no tenían cómo salir adelante. Por ello, monseñor, es mi deseo decirle que en miras al valor de la familia, de la vida y de una sociedad que quiera mirar al futuro, las mujeres seguiremos luchando siempre por nuestros derechos específicos y una más justa situación, dentro y fuera de la Iglesia.

Aquel que tiene algún derecho, tiene como expresión de su dignidad, la obligación de reclamarlo…”   (Juan XXIII)

                                                      Maite García Romero

jueves, 7 de octubre de 2010

DIA MUNDIAL CONTRA LA PENA DE MUERTE

10 de octubre de 2010

“La pena de muerte es considerada como el triunfo de la venganza sobre la justicia y viola el primer derecho de todo ser humano: el derecho a la vida, la pena capital nunca ha disuadido el crimen y constituye un acto de tortura y el último trato cruel, inhumano y degradante. Una sociedad que acude a la pena de muerte anima simbólicamente a la violencia”. Declaración del Primer Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, realizado en Estrasburgo, Francia, en junio del 2001.

Amnistía Internacional tuvo noticia de al menos 714 ejecuciones durante el año 2009, produciéndose la inmensa mayoría en Irán, Irak, Arabia Saudí y Estados Unidos. Este total no incluye las miles de ejecuciones que presumiblemente se consumaron en China. Además, se calcula que 2.001 personas fueron condenadas a muerte en 56 países.

Ahora bien, a mi parecer, el caso más inconcebible es el de EE.UU. Un país que supuestamente lidera las democracias libres; que la mayoría acepta la cosmovisión cristiana con relación a asuntos morales específicos, como el aborto; que practica casi todas las religiones del mundo; que ha sido cuna y lugar de desarrollo e incluso de nuevas religiones y que cuya costumbre enraizada en el sentimiento de sus gobernantes es invocar la bendición de Dios para su país, resulta que sigue manteniendo la pena de muerte, nada menos que en 37 Estados.

Desde el año 1976 que se reimplantó la pena capital, han sido ejecutadas 1.220 personas y más de 3.000 condenados esperan saber el día de su ejecución. La última llevada a cabo hace poco más de doce días, ha sido la de Teresa Lewis, de 41 años, que se encontraba en el corredor de la muerte desde 2003, tras declararse culpable de haber ordenado a dos hombres, uno de ellos su amante, que asesinaran a su marido y su hijastro, Julian y Charles Lewis, en 2002. Sus abogados mantuvieron hasta el último momento que su coeficiente intelectual, de 72, rozaba el límite legal del retraso mental, situado en 70, lo que le impedía planear una estrategia asesina y la convertía en víctima de la manipulación de uno de los autores materiales del crimen. Pues bien, ni las razones expuestas por sus abogados ni la intensa campaña que pedía clemencia por la supuesta discapacidad intelectual de la presa, ni la petición de la Unión Europea al gobernador McDonnell, de que conmutase la sentencia a cadena perpetua, logró impedir que Lewis fuese ejecutada con la inyección letal, el día 24 del pasado mes de septiembre en el Centro Greensville de Virginia (EE.UU)

Sesenta y una mujeres esperan su turno en el corredor de la muerte. Y son ya 38 las personas que han sido ejecutadas en EE UU en lo que llevamos de 2010. Jamás puede haber justificación para la pena de muerte. ¡Nunca! Ni la mayor o menor violencia del delito, ni las peculiaridades de la persona que delinque, ni el método empleado por el Estado en la ejecución. La pena capital es la negación más extrema de los derechos humanos: es un homicidio premeditado a sangre fría a manos de un Gobierno y en nombre de la justicia, y el castigo más cruel, inhumano y despreciable que existe. ¿Se puede cuantificar la tortura mental que supone permanecer en el corredor de la muerte durante años sin saber exactamente el día en el que te van a ejecutar? 25 años llevaba Lee Gardner en el corredor de la muerte cuando fue ejecutado el pasado 16 de junio en la prisión estatal de Utah (EE UU). Los abogados de Gardner que afirmaron que su cliente fue tratado injustamente durante el juicio porque carecía de fondos para pagarse una defensa legal competente, basaron sus solicitudes de clemencia o aplazamiento de la ejecución en los problemas sufridos en su juventud, cuando fue víctima de abusos y de la adicción a las drogas.

Reflexionemos sobre esta locura que es una muestra más de la falta de evolución del ser humano, y luchemos para que en un futuro próximo no tengamos que celebrar el día mundial contra la pena de muerte por la sencilla razón de que ya no exista en ningún lugar del mundo.


                                            Maite García Romero